Sekou Gassama debutó y dejó una señal: útil, no salvador

La Pantera entró, pero el ruido fue más grande que el dato
¿Un debut alcanza para coronar a un ‘9’? No. Y ojo con eso. La realidad es que Sekou Gassama dejó detalles interesantes en su primer partido con Universitario ante Cienciano, pero también mostró que todavía está en etapa de ajuste al ritmo del equipo de Fabián Bustos.
En Ate, la expectativa venía inflada desde la previa: apodo potente, físico imponente y tribuna encendida. En ese clima, cualquier control orientado parece una sentencia de crack. Yo no compro eso tan rápido. Mi tesis es clara: Gassama puede ser una pieza útil para abrir defensas cerradas, pero hoy el mercado y parte del entorno ya lo están sobrevalorando como si fuera solución automática. Ese salto suele costar plata al apostador apurado.
Lo que sí se vio en cancha y lo que todavía falta
Primero, su lectura de espacios. Sekou atacó bien el primer palo y ofreció descarga de espaldas en zonas donde Universitario, en varios partidos de esta temporada, se quedaba sin referencia fija. Ese detalle cambia la foto del ataque crema, porque habilita llegadas de segunda línea y no obliga a vivir solo de centros frontales. De todos modos, la realidad es que una cosa es prometer en 20 o 30 minutos y otra sostener 90 cada tres días.
Segundo punto: intensidad sin balón. Ahí tuvo pasajes buenos y otros irregulares. No es menor. Universitario compite con presión alta por tramos, y un delantero que no sincroniza la primera carrera rompe el bloque. Ojo con ese aspecto, porque para apuestas de “anota en cualquier momento” el físico no alcanza: necesitas volumen real de toques en área, no solo presencia.
Tercero, sus declaraciones postpartido —sin copiar frases textuales— fueron de perfil bajo, apuntando al grupo y al trabajo semanal, no al brillo personal. Ese tono me gustó más que cualquier taco. En la interna crema, según dos colegas que siguen el día a día en Campo Mar, valoran justamente eso: cero pose de figura y enfoque en adaptación. En vestuario grande, eso pesa.

Reacción del entorno: entre la euforia y la trampa narrativa
En redes se fue de 0 a 100 en minutos. “La Pantera llegó”, “titular ya”, “goleador del Clausura”. Compadre, calma. Históricamente en Liga 1, los delanteros extranjeros que aterrizan a mitad de competencia suelen necesitar varias jornadas para ajustar timings, césped, altura y arbitraje local. No todos, claro. Pero la regla general existe y conviene respetarla.
Te meto un ángulo que no le gusta a muchos hinchas: a Universitario a veces le conviene más un delantero que fije y arrastre marcas que uno que haga 20 goles. Suena feo en la mesa de café de La Victoria o en el Rímac, pero tácticamente puede ser verdad. Si Sekou te ordena tres ataques por partido y te limpia la frontal para los volantes, su impacto puede ser alto aunque no facture siempre. La realidad es que el gol vende portadas; el trabajo sucio gana puntos.
Apuestas: dónde veo valor y dónde veo humo
Si las casas empiezan a poner cuotas bajas para “gol de Gassama” solo por el estreno mediático, yo me corro. Valor no es acertar nombre bonito; valor es pagar menos narrativa y más probabilidad. Para su siguiente tramo, me parece más lógico mirar mercados de equipo: “Universitario gana y menos de 3.5 goles” o líneas conservadoras de córners a favor si el plan pasa por cargar por bandas.
Dato concreto para ordenar la lectura de cuotas: en el clásico que ya asoma, Alianza Lima vs Universitario aparece con 2.10 / 3.25 / 2.90. Traducido rápido, el mercado marca leve favoritismo local y partido cerrado. Si Gassama suma minutos ahí, no lo tomaría de entrada como goleador principal; sí como factor para elevar la opción de faltas recibidas y tarjetas en duelos directos, porque su juego de choque obliga contactos.
En ese contexto, ojo con el empate a 3.25 para boleto combinado prudente, sobre todo si la semana llega cargada y ambos priorizan no regalar transición. Y si buscas algo más fino, “menos de 2.5 goles” en clásicos peruanos suele tener sentido histórico, aunque siempre depende del precio final. La realidad es que el apostador que gana a largo plazo evita enamorarse del último highlight.

Lo que viene para la Pantera
Este martes y la jornada siguiente van a decir más que el debut. Ahí se verá si Sekou repite movimientos, si conecta mejor con los extremos y si aguanta el ida y vuelta del calendario local. Mi postura se mantiene: fichaje interesante, sí; mesías, todavía no. Y esa diferencia, en apuestas, separa al que cobra del que persigue humo.
Mientras esperas el próximo partido, si te provoca algo de adrenalina corta y controlada, el crash game de moda entre patas en Miraflores sigue siendo una opción de pausa.

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